Las várices son venas dilatadas que aparecen cuando las válvulas encargadas de impulsar la sangre dejan de funcionar correctamente.
Además de representar un problema estético, pueden generar síntomas que afectan la calidad de vida y, en algunos casos, evolucionar hacia complicaciones más importantes.
La cirugía puede considerarse cuando existen:
Muchos pacientes creen que las várices son únicamente un problema visual.
Sin embargo, pueden ocasionar:
Existen diferentes opciones según cada paciente.
La elección depende de factores como:
Las várices no siempre aparecen únicamente por permanecer mucho tiempo de pie.
Factores hereditarios, hormonales y ocupacionales también pueden influir en su desarrollo.
Por ello, cada tratamiento debe adaptarse a la situación particular de cada paciente.
Las técnicas actuales permiten una recuperación más rápida y confortable.
El objetivo es favorecer una pronta reincorporación a las actividades habituales y mejorar tanto la función venosa como la apariencia de las piernas.
Detectar oportunamente la insuficiencia venosa permite planificar tratamientos menos complejos y prevenir complicaciones futuras.
Si presentas pesadez, dolor, inflamación o várices visibles en las piernas, una valoración especializada puede ayudarte a conocer las mejores opciones de tratamiento para tu caso.
Agenda una consulta y recibe una evaluación profesional orientada a recuperar tu bienestar y calidad de vida.